Artículos anteriores: ¿Qué es la tribología? – ¿Qué es la fricción? – El coeficiente de fricción, la lubricación y el hostión – ¿Qué es el desgaste? – El desgaste adhesivo y las prótesis
Con este artículo podremos entender hasta qué punto es importante el estudio de la tribología en la ingeniería, y también en la industria. Debido a que es una técnica que nos permite conocer el estado de un equipo, se han desarrollado ensayos que nos permiten conocer el nivel de desgaste de una pieza que estamos ensayando para predecir como se comportará cuando llegue al «mundo real», pero también podemos ensayar piezas del «mundo real», para saber si esta apta para seguir trabajando, o necesitará algún tipo de actuación.
Como analogía, si se diseña un neumático de automóvil, se ensaya su comportamiento en el laboratorio para observar el desgaste, y predecir el comportamiento de este cuando esté girando montado en nuestro coche; igualmente, cuando el coche ya lleva kilómetros recorridos con esos neumáticos, una observación y análisis (medida) de la geometría de ese neumático nos dirá si podemos seguir circulando o necesitaremos cambiarlo.
Esto que os voy a mostrar son los principios básicos de los ensayos más frecuentes. Para este tipo de ensayos se utilizan máquinas que se denominan generalmente tribómetros.
Ensayo de desgaste abrasivo (Normas ASTM G65 – ASTM G105 – ASTM B611)

El ensayo típico para el desgaste abrasivo es el llamado «roll paper», y se trata de un cilindro con papel de lija en la superficie (1), con el que conociendo las condiciones y parámetros del ensayo como velocidad (rpm), tipo de abrasivo, peso de la carga, etc, podremos conocer el comportamiento posterior del material controlando la masa perdida en la probeta (pieza negra) durante el ensayo. Este ensayo también tiene una variante en la que se utiliza un cilindro o rodillo de goma, y se va tirando un mineral abrasivo (habitualmente sílice), y controlando igualmente la pérdida de masa en la probeta.
Ejemplos: Aquí uno y aquí otro
Ensayos de desgaste adhesivo
Este ensayo se denomina «pin on disc», y es similar al anterior. En este caso cogemos una punta del material a ensayar, y lo haremos rozar contra un disco que gira. En este caso volveremos a conocer la carga (fuerza), que estamos aplicando, la velocidad del disco, y los datos del material ensayado, y con todo esto podremos determinar la resistencia al desgaste del material. En función de los materiales a ensayar y las necesidades, se utilizan diferentes formas, una bola (ball on disk), un punzón (pin on disk), o un disco (disk on disk) ¡toma nivelazo de inglés!
Ejemplos: Aquí uno y aquí otro
Por cierto, estoy convencido casi al 100% que en los últimos años deben haber aparecido software relacionado con este tipo de ensayos, que permitan realizar simulaciones y extraer datos, a ver si alguien nos puede aportar algo al respecto.
Digamos que estos son los ensayos que se utilizan en los laboratorios para determinar condiciones de materiales, pero recordar que la tribología va mucho más allá de los laboratorios, y es posible utilizarla a pie de máquina, para conocer y verificar el estado de un equipo, hacer predicciones de una falla, etc.
Por ejemplo, se usan métodos como medir la cantidad de partículas de acero en el aceite de un equipo, hacer marcas con determinados útiles con el fin de medir las «huellas», y algunos otros que nos permiten conocer datos del nivel de desgaste al que ha sido sometido un equipo.
El gran «pero» de este tipo de técnicas, es que muchas veces necesitamos que el equipo esté parado, y eso, en muchos tipos de industria en poco probable que se nos permita…










Desgaste abrasivo: es el que provoca una superficie sobre otra cuando existen protuberancias en el material más duro, que se clavan en el otro. Volviendo a la hamburguesa que mostré en el artículo de la fricción, donde os comenté que las superficie vistas desde muy cerca (tendríais que ser tan pequeño como Pablo Motos para verlas así), no son lisas y tienen muchísimas protuberancias. Si nos acercamos, veremos que básicamente lo que sucede es que el material más duro, al clavarse en el otro, arranca trozos del material (llamado indentación, ranurado o esclopeado), o rompe las crestas del material más blando (llamado pulido). Si cogéis un tenedor y lo arrastráis por encima de un taco de mantequilla, observaréis como funciona. Los mecanizados, son procesos de desgaste abrasivo, pero controlados y provocados.
Desgaste adhesivo: este tipo de desgaste se da entre materiales iguales o parecidos, ya que al tener mayor afinidad, se transfieren moléculas entre ellos, que se pegan, y al continuar el movimiento relativo entre las dos superficies, se arrancan y desprenden. Para no alargar el artículo os hablaré otro día de tipos de desgaste adhesivo, que es muy interesante. Este lo podéis observar si os frotáis las manos (recordar que con la fricción se crea calor), hacerlo con vuestros dedos índices sólo, al final aparecerán entre ellos «unas virutas», pues eso son células de la piel que por afinidad se enganchan entre ellas, se desprenden y acaban formando ese macarrón (me parto de veros en casa o en el trabajo frontando los dedos).
Desgaste por erosión: este es fácil de entender, porque básicamente es el que se produce por acción de un fluido (líquido o gas), en el que cualquier tipo de partícula arrastrada, al impactar sobre la cualquier superficie, arranca pequeños trozos de ella. Como podéis imaginar este es puñetero, porque cuando más impactos, más partículas arrancas y más problemas puedes tener en tu instalación. No tiene porque ser sólo en tuberías, dos piezas entre las que exista un espacio donde se pueda «colar» una partícula, puede hace un buen destrozo. Este lo podéis hacer el próximo día que vayáis a la playa, o que os acerquéis a una obra, con una hoja de papel hacéis un canuto (de qué me suena a mí esto), y echáis arena sin parar, al final el papel se perforará, y podréis volver a casa…
Desgaste por fatiga: este tipo de desgaste viene habitualmente provocado primero por un número 1 ó 2 (parecen platos combinados), y cuando tenemos una partícula que queda atrapado entre dos superficies, marca o se clava en una de ellas, lo que provoca grietas, dislocaciones (cambios en la estructura del material), o roturas. En la imagen podéis ver como una partícula «se ha clavado» sobre la superficie, y esto ha provocado que por acción mecánica (esfuerzos), una grieta se propague, y acabe destrozando la pieza. No se me ocurre como podéis probar esto…se aceptan aportaciones.
Siguiendo a nivel microscópico, los lubricantes actúan como numerosas capas compuestas de bolitas, que permiten el deslizamiento de unas entre otras, así la pieza que pongamos encima de otra lubricada, tendrá facilidad para moverse «sin quedarse clavada». Si cuando vais a fregar los platos en casa (ayudar en casa…), y intentáis arrastrar un plato por los mármoles (o madera o granito o…), notaréis como «roza» una superficie sobre otra, pero si ponéis algo de jabón (aprovecharlo luego), notaréis como el plato se desliza más fácilmente ahora…
Para entender cómo se produce realmente la fricción, tendremos que bajar a un nivel microscópico, así que ahora os hago un dibujito con su zoom correspondiente (eso que parece una hamburguesa vacía).

Pasando a temas técnicos, os explicaré que Flygt fabrica bombas de drenaje o achique. Normalmente son sumergibles porque es cómodo y no requiere instalación, sólo la bomba y una manguera, como en el caso de la foto de la izquierda, o sea, bombas que se introducen bajo el líquido a extraer, mover, impulsar, remover o lo que se quiera hacer con él, y se ponen en funcionamiento; pero a veces también se instalan fuera de los depósitos o contenedores del líquido, sobre todo cuando son usos puntuales, y mediante una tubería que soporte la presión de succión (rígida), absorbe el líquido y lo impulsa al sitio que queremos. Esto siempre dependerá de la aplicación necesaria, pero el principio siempre es el mismo, succionar líquido de un punto, y trasladarlo a otro.
He encontrado una sección de una bomba, donde vereis claramente cada componente. Como podéis imaginar, las partes más delicadas de estas bombas son las juntas, que deben impedir tanto que entre líquido en la bomba en su parte eléctrica, como que el aceite que la bomba posee en su parte inferior para el funcionamiento mecánico, no se fugue y cause un estropicio. Estos aceites creo que en caso de fugarse, son solubles y no contaminantes, o al menos eso dicen…