Ahora entenderéis porqué no ha habido artículo el miércoles, es que este artículo no se acababa nunca, incluso había pensado partirlo en dos, pero sinceramente, creo que es más interesante tenerlo todo junto…

El viernes pasado fui a visitar una empresa que se llamaba hasta hace muy poco TFB-Flygt S.A., y que desde el 1 de enero es Water & Wastewater, debido a todos estos movimientos que tiene últimamente la industria en cuanto a fusiones, adquisiciones, reventas, asociaciones, mamoneos, especulaciones, bueno, soluciones al fin, mejor eso que dejar de ser competitivos, o cerrar. Casi siempre estas cosas se deben a los intereses de megacorporaciones, como en este caso es ITT , unos mindundis que en 2006 facturaron 7,6 billones de dólares, así que tienen pasta para cambiar los nombres que haga falta…jejeje. Por cierto, su web está en inglés, of course, ¡y en chino! lo he comprobado, y pone casi lo mismo, no hace falta que visitéis las dos.

El caso es que esta empresa es de aquellas típicas que ya pueden cambiarle el nombre las veces que quieran, que la gente la seguiremos conociendola como Flyght, que es el fabricante de bombas, y que como marca sigue existiendo. Igual que los Post-It, los Chupa-Chups y los Donuts, que da igual quien los haga, su nombre para pedirlos siempre es el mismo…

Pasando a temas técnicos, os explicaré que Flygt fabrica bombas de drenaje o achique. Normalmente son sumergibles porque es cómodo y no requiere instalación, sólo la bomba y una manguera, como en el caso de la foto de la izquierda, o sea, bombas que se introducen bajo el líquido a extraer, mover, impulsar, remover o lo que se quiera hacer con él, y se ponen en funcionamiento; pero a veces también se instalan fuera de los depósitos o contenedores del líquido, sobre todo cuando son usos puntuales, y mediante una tubería que soporte la presión de succión (rígida), absorbe el líquido y lo impulsa al sitio que queremos. Esto siempre dependerá de la aplicación necesaria, pero el principio siempre es el mismo, succionar líquido de un punto, y trasladarlo a otro.

Los líquidos suelen ser aguas o líquidos limpios, aguas o líquidos cargados como aguas fecales, pluviales, fangos, arena, lodos, etc, con lo que podéis imaginar que se usan principalmente en tanques, pozos, excavaciones y obras donde se acumula agua, y otros muchos ejemplos, como cualquier tipo de construcción que tenga alguna planta por debajo del nivel de la red de desagües , y que corre el peligro de inundarse con agua de lluvia, o sea, que todos los centros comerciales que visitáis, hoteles, parkings, etc, tienen equipos de este tipo. Y sí, muchos trabajan impulsando la mierda que entre todos empujamos hacia abajo… 🙂 (lo siento por el detalle escatológico).

Flygt y ABS, son posiblemente los mejores fabricantes de bombas del mundo. Los primeros empezaron el 1948 fabricando la primera bomba eléctrica de achique sumergible, para trabajar en las obras del metro de Estocolmo, y en España se instaló la primera en 1964 en una mina de Asturias. La revolución que supuso esta bomba, es que sólo se necesitaba colocar en el punto donde hacía falta extraer el líquido retenido o a extraer, y enchufar a la corriente, y eso es lo que siguen haciendo hoy día…y muy bien.

Los equipos de este tipo están compuestos, generalmente de una parte eléctrica, un motor y su circuito de maniobra, que mediante las transmisiones adecuadas, totalmente estancas, hace girar un especie de hélice llamada impulsor, cuyos álabes no sólo impulsan el líquido, sino que trituran pequeños sólidos para que no se obstruya la bomba (depende de los modelos claro); este impulsor acelera el líquido dentro de la carcasa, lo que empuja al líquido absorbido con una cierta presión, dependiendo del tamaño de la bomba y del líquido, así lo podemos enviar a una determinada distancia, donde no moleste…(que bueno sería que inventaran una bomba de achique de jefes, para enviarlo bien lejos…jejeje a más de uno le iba a faltar manguera en este planeta).

He encontrado una sección de una bomba, donde vereis claramente cada componente. Como podéis imaginar, las partes más delicadas de estas bombas son las juntas, que deben impedir tanto que entre líquido en la bomba en su parte eléctrica, como que el aceite que la bomba posee en su parte inferior para el funcionamiento mecánico, no se fugue y cause un estropicio. Estos aceites creo que en caso de fugarse, son solubles y no contaminantes, o al menos eso dicen…

Aquí podéis visitar una vista en 3D de la bomba y rotarla, hacer zoom, repararla, ponerla en marcha y venderla, bueno, sólo lo primero…

Para acabar, una cosa importante. Básicamente la elección de la bomba, una vez conocidas las condiciones como el líquido a extraer, densidad del mismo, caudal necesario (función del tiempo), granulometría de las partículas del líquido bombeado, etc, reside en conocer la altura total manométrica, que es la altura o presión diferencial que tiene que vencer la bomba para poder evacuar el líquido. Como podéis imaginar, ese es el parámetro definitivo a la hora de elegir la bomba, pero ¿cómo se calcula? Muchos pueden pensar que es tan sencillo como conocer la altura a la que está la bomba, y donde está la salida de la manguera enchufada, y con ese diferencial obtener la altura total manométrica, peeeeeeeeero, no es así, hay que sumar algo más y tener algunas cosas en cuenta…

La altura total manométrica se calcula sumando primero la altura geométrica, pero con una particularidad, esta altura es el desnivel existente entre la lámina de agua (si tiramos migas de pan a los patos, las migas flotan sobre la lámina de agua, hasta que llega el pato claro…o un ratón con flotador) y el nivel donde se está evacuando el agua. Es interesante conocer esto, porque a veces, si se elige una bomba que trabaja muy justa en esta dimensión, y comenzamos a vaciar el recipiente, la lámina de agua bajará, y proporcionalmente la altura manométrica crecerá, así que la bomba comenzará a funcionar mal… es cuando oyes aquello de: “¡esta bomba está jodida! Cuando el tanque está lleno, tira bien, pero cuando va bajando el nivel se atasca…” Simplemente es que se ha elegido una bomba demasiado justa para la altura necesaria. Después de tener en cuenta esto y obtener la altura geométrica (máxima), se debe sumar un 10% por cada metro de tubería que empleemos, y listo, buscamos la bomba que cumpla con la altura total manométrica, y con el caudal deseado, que es simplemente cruzar datos en un gráfico X-Y y pedir la bomba. ¡Ah! Y otra cosa, si la manguera sube por una rampa de un parking o cualquier otro desnivel, no os olvidéis de seguir sumando esa altura geométrica…

Bueno, creo que con esto seréis capaces de comprar o alquilar una bomba para cualquier cosa, aunque para beberse el Nesquik de momento seguiremos tirando de cañita…

Si hacemos caso del diccionario de la RAE, normalizado, no existe…¡qué cachondos! Bueno aclaro, no existe la acepción que se le suele dar en ingeniería, ya que como palabra más correcta deberíamos usar estándar. Eso sí, como soy un poco cabezón (yo fui el que provocó el último eclipse), y me gusta usar mucho el diccionario de la RAE, borro en el buscador la o y la d, y escribo una r = normalizar, y aquí si que obtengo resultados:

  1. Regularizar o poner en orden lo que no estaba.
  2. Hacer algo que se estabilice en la normalidad.
  3. tipificar (ajustar a un tipo o norma)

La primera, no me iría mal, pero yo soy más de desordenar de lunes a viernes, y ordenar el sábado (y el domingo descansar); la segunda, suena a aburrida, así que pasamos; y la terceraaaaa ¡¡¡sí!!! es la nuestra; dice entre paréntesis: ajustar a un tipo o norma, así que ya tenemos el porqué les llamamos normalizados, porque hablamos de un tipo de pieza que se ajusta a una norma (que redundancia). Y veréis que no es que sean importantes, es que son básicos.

Un elemento normalizado o estandarizado, significa, como hemos comentado, que cumple con una norma. Esto que en principio parece una restricción, y realmente lo es, resulta que es positiva, ya que si pensamos detenidamente, vivimos rodeados de elementos normalizados, y gracias a ellos podemos tener una vida más o menos sencilla. Ahí van unos ejemplos para convenceros:

  • lámparas. Ya sean bombillas de incandescencia (las de siempre), luces halógenas, neones o tubos fluorescentes (no vale pegarle fuego a la habitación de al lado para hacer luz, eso no está normalizado), sus medidas, y sobre todo, las medidas de sus conectores, cumplen con una serie de normas internacionales que permiten que sea igual comprar una bombilla en Rusia, en Paraguay, o en Australia, siempre que tengas la moneda adecuada, VISA o corras mucho. Como curiosidad, os diré que existe la llamada rosca Edison, que es la que encontramos en los casquillos de las bombillas típicas, las de filamento, puesto en honor al inventor de dicha bombilla Thomas Alba Edison, uno de los más grandes inventores de todos los tiempos (otro día hablaré sobre ello). En las imágenes podéis ver una bombilla de incandescencia, con el casquillo normalizado en gris; al lado una tabla con las medidas que debe cumplir una rosca de este tipo.

Rosca edison

  • tornillos. Podríamos hablar meses de los tipos de tornillos que existen y de diferentes normas, pero sólo quiero que se entienda, de momento, que gracias a la normalización o estandarización, cuando yo desmonto una máquina de palomitas, y saco varios tornillos que están estropeados, puedo ir a la ferretería con la certeza de que encontraré unos totalmente iguales para reponerlos. Eso si el ferretero, que son unos señores que ya nacen con la bata azul puesta y las gafas, después de analizar, valorar y validar todo el proceso de reparación que estás haciendo quiere dártelos.

Podría seguir poniendo ejemplos, pero no acabaríamos nunca, y yo tengo ganas de desayunar, pero: las medidas de la escalera de casa o de los electrodomésticos, los recambios de un bolígrafo, los papeles sobre los que escribimos (A4), los piñones de una bicicleta, las vigas que sostienen los edificios, etc…

En la segunda parte os hablaré de porqué se utilizan normalizados, quien los controla, y muchas más cosas, como porqué cuando volví a montar la máquina de hacer palomitas me sobraban tantas piezas…y sigue funcionando; eso es que nos engañan y ponen piezas de más para que sean más caras….es un claro complot internacional para beneficiar a las mafias de recambios de piezas de máquinas de hacer palomitas. Sino vuelvo a escribir, es que han venido a por mí…

Por cierto, seguro que vosotros tenéis más ejemplos…no os cortéis…

Artículos anteriores: ¿Qué es mecanizar? – El limadoLas herramientas del limadoEl serrado

Aunque a muchos, el taladrado os suene a bronca de vuestro padre, madre, profesor, jefe o tutor, resulta que existe una operación mecánica llamada así.

El taladrado es una de las operaciones más básicas que existen, y consiste en hacer un agujero con una medida determinada sobre un material, con una herramienta llamada broca. Sobre las brocas, tenéis una descripción más que completa en la Wikipedia, así que no me alargaré mucho sobre el tema. La broca en sí, es la herramienta que hace el trabajo en la operación de taladrar, sea con un taladro manual, taladro eléctrico, o taladro industrial. Suelen ser cilíndricas y se denominan por su diámetro, aunque siempre debemos tener en cuenta, que si taladramos con una broca de ø8mm, el diámetro del agujero que resulta, será mayor, ya que el taladrado no es una operación muy precisa, y variará función del material, de lo perpendicular que estemos respecto a la superficie, del estado de la broca, del estado del que aguanta el taladro…

Los materiales, formas y otra serie de parámetros, suelen depender del material a taladrar y de su espesor. Así probablemente en casa, aunque seamos unos desastres del bricolage, solemos tener al menos tres tipos: la que utilizamos para madera, que tiene un pincho en la punta que sirve para auto-centrar; la que utilizamos para metales, que tiene unos filos cortantes (debemos puntualizar, que si tenéis la broca desde hace más de 20 años, posiblemente, ya no tenga esos filos); y la que utilizamos para taladrar en paredes, suele o techos, cuando colgamos cortinas, muebles, el gancho para el jamón, etc. Aquí las podéis ver.

El taladrado puede también ser una operación previa a otras dentro del proceso de mecanizado de una pieza, como el fresado, el torneado o el escariado, de los que iremos hablando en este blog.

¿Cómo actúa el taladrado? El taladrado requiere únicamente una fuerza perpendicular a la broca, por eso cuando taladramos en casa una pared y topamos con hormigón, tenemos que apoyar nuestro peso, para seguir taladrando, la broca incorpora unos labios de corte que arrancar el material sobre el que están rozando (dando vueltas), y mediante los surcos que ellas mismas tienen, arrastran el material hacia la salida. Por eso cuando taladramos, es imprescindible el uso de gafas de protección, ya que cualquier parte de ese material arrancado, puede salir despedido hacia nuestros ojos. Precisamente esa perpendicularidad de la fuerza en el taladrado, es la que nos da la precisión del agujero como he comentado antes, por eso cuando hacemos taladros en casa, vale la pena, dejar un momento la cerveza en el suelo, y coger el taladro con las dos manos.

Una situación que suele darse en el taladrado, es que cuando se va a hacer una taladro grande, de más de ø10mm, vale la pena ir taladrando primero con una broca de la mitad del deseado, ya que el agujero nos quedará mucho mejor, y corremos menos riesgos en posibles roturas de las brocas.

El mejor ejemplo que he encontrado, para que se entienda como funciona el taladrado es este; aunque parezca sacado de un show de los EUA, vemos como la broca gira por acción del taladro que sujetan los dos bricomaníacos, y como al irse introduciendo en la tierra por la fuerza que ejercen estos, va extrayendo la tierra hacia la superfície:

Veeeeenga, os permito hacer bromas sobre este vídeo…

Artículos posteriores: El torneado – El fresado