Hasta hace poco no tenía mucha idea de cómo y qué hacían las papeleras, y ahora no es que tenga un master, pero si que puedo contaros algunas cosas interesantes sobre este tipo de industria, apasionante desde mi punto de vista frikingenieril (el lado oscuro de la ingeniería ¿a ver si voy a ser el Darth Vader de la ingeniería?)
La industria papelera, como su nombre indica, se dedica a la fabricación de papel (yo siempre subiendo el nivel intelectual), ese que utilizáis para tomar apuntes, para envolver regalos, para enviar cartas o paquetes a otros lugares, para leer libros (sin el papel, las letras se caerían), para limpiaros los morros en las barras de los bares, y el culo en otros sitios…o eso espero (iba a ser fino, pero ¿para qué?)
Las papeleras las podemos separar en las que trabajan con material virgen (obtenido directamente de las fibras de madera o otras fibras), y las que trabajan con material reciclado (papel y cartón de recogida selectiva).
Aunque no entraré en este tema, trabajar con un proceso u otro es muy diferente desde el punto de vista técnico, ya que la pasta de papel reciclada es mucho más abrasiva, y por tanto deteriora más los equipos e instalaciones ¡no os podríais imaginar como se come el acero! Mejor os lo muestro, jeje. En la foto podéis ver una agujero en una bomba (que ni siquiera está en contacto directo con la pasta de papel), cuya espesor original de pared, podría ser de unos 15 ó 20 mm…
La obtención de papel se hace a través de fibras naturales, sean madereras o no madereras (algodón, lino o cáñamo), así que existen bastantes tipos de pastas (un enlace más profesional), con las que se producen muchos tipos de papel. No hace falta ser muy observador para ver que, el papel de periódico, tiene una calidad diferente que la de los DIN A4 satinados, o que el cartón de las cajas. Y ya no entramos en las calidad del papel higiénico, tema escabroso…
Como suelo hacerlo así, os describo un proceso típico de la industria papelera, sabiendo que en función de lo comentado antes, tipos de pastas y de papel, puede variar este proceso. Al menos ya tendremos una idea ¿no? (las quejas sobre este tema las podéis enviar a [email protected])
Primero – Obtención de la pasta (o pulpa) de papel
- Limpieza para la eliminación de impurezas, bichos, pájaros carpinteros…
- Reducción de la cantidad de corteza (en función de la pureza deseada)
- Y… dale caña. A triturar la madera (mecánicamente) y como no, empezar a meter productos químicos.
- Se mete la pasta en una «batidora gigante» llamada pulper, se hecha agua (99%) y unos cuantos productos químicos (¡qué raro!) y se agita. Con papel reciclado, este sería el punto donde lo meteríamos.
- Con esta pasta pasamos a la fase de refino, que lo que busca es darle la forma final de fibras (hilos cortos o hebras) antes de pasar a…»la máquina».
- Resultado final, una cuba gigante con mucha agua y un montón de fibras en suspensión, ávidas de enlazarse con otras fibras, pero sin guarrerías.
Segundo – Producción del papel o «la peaso máquina»
- Se tira la pasta sobre una cinta transportadora (como la de los aeropuertos), pero que es de malla y muy grande, que permite que gran cantidad de agua se cuele hacia abajo. Así nos queda encima de la malla, una especie de manta gruesa, húmeda y nada consistente.
- En el prensado, que se hace a través de rodillos, que reducen el espesor de la tela y comienzan a darle consistencia a la misma.
- Tras esto pasan por el secado, otra serie de rodillos que conducen el papel por encima de una serie de potentes bombas de vacío, que succionan y secan la tela.
- A veces, entre estas fases, o directamente dentro de ellas, existen cilindros con temperatura que aceleran el secado y prensado de la tela
- El calandrado es el proceso que busca otorgarle un acabado más fino al papel si es necesario, o directamente darle un grosor deseado.
- Por último, y si se precisa, aquí se añaden por alguna de las caras resina, cola o otros elementos para darle al papel la característica deseada.
- Resultado final, una lámina de papel enrollada sobre un eje, que pesa un… o dos.
Tercero – Manipulación del papel
- Esta parte ya casi no tiene ni gracia, básicamente se envían los rollos que hemos obtenido con diferentes tipos de papel, a cada uno de los manipuladores, y a fabricar producto final.
Os dejo un esquema sobre el proceso de una papelera, donde «más o menos», podréis haber seguido el proceso que hemos visto. Y perdonar que haga tanto hincapié en el tema de productos químicos en la industria papelera, porque aunque pocos procesos se «libran» hoy de la química, me sorprendió conocer esta empresa, NOPCO, que se dedica única y exclusivamente a la fabricación de productos químicos para la industria papelera, o ¿os pensábais que el papel reciclado se hace solo?
Es un tema lo suficiente interesante, y amplio, como para que podamos volver algún día a explicar más cosas, así que, en un tiempo igual os hago un examen de esto… ¡a estudiar!


Vamos a ver el ejemplo más sencillo, y para que os resulte fácil de comprender, necesitaréis un par de lápices y una cuerda o hilo (yo como soy un poco cutre, he pelado un poco de cable para sacarle un hilo pppffff). Si cogéis la cuerda y atáis cada uno a un extremo del hilo (no más de 50 ó 60 mm), podréis coger una punta, apoyarla sobre una hoja de papel, y con el otro lápiz, tensar la cuerda y ir pintando sobre el papel ¡un círculo! ¡hemos inventado el compás! Pues nada, el resultado es una forma de revolución, la más sencilla, un círculo, que consiste en hacer girar un punto cualquiera alrededor de un eje cualquier.

El primer paso es el espesador de fangos, donde trataremos de reducir el porcentaje de agua, que puede llegar a ser del 95%. El proceso se puede realizar básicamente por gravedad o por flotación, y como en otras fases, tenemos un depósito y movimiento mediante palas, ya que en él buscamos aparte de la reducción del agua, conducir los fangos reducidos a un canal para seguir el proceso, y también para ir eliminando los gases que se producen en el espesador (por eso puede oler bastante mal cerca del espesador, bien, eso de puede es un eufemismo).
Reactor biológico. Aquí se recibe el agua de procesos anteriores, y normalmente, en una piscina rectangular en la que hemos introducido unos lodos con microorganismos (de las buenas), conseguiremos hacer crecer millones de bacterias (como en los lavabos de algunos bares). No entraré a utilizar palabrotas asociadas al proceso como respiración aerobia/anaerobia, coloidal, protozoos, etc. Pero apoyándome en la imagen, explicaré que básicamente se trata de que mediante aportación de aire (oxigeno), que sale por esa especie de plantación de setas, y agitando sin parar el agua (se pueden ver las aspas del agitador), provocamos una serie de reacciones que consiguen que las partículas que aún estaban en el agua, comiencen a juntarse en partículas más grandes (recordar: floculación), facilitando su posterior separación.

En esta imagen (más que cojonuda), podéis ver como es el interior de un decantador redondo. Se puede observar como entra el agua por el tubo inferior (central), las enormes palas con el puente superior, que remueven la mierda continuamente (jajaja, tenía unas ganas terribles de poner esta frase), y lo único que no se observa en por donde extraemos los fangos (inferior y superior); eso sí, la última U que podemos apreciar, la más exterior, es por donde va saliendo el agua que ya ha pasado este tratamiento primario, dirigiéndose a…¡sí, muy bien! Al secundario… Eso sí, os puedo asegurar que no vais a encontrar un decantador con ese agua tan transparente jamás…(por cierto, muchas gracias a José Luis Estevez Lorenzo, por esta imagen virtual del decantador).
Desarenación. Esta operación es muy importante en el proceso, puesto que aquí se trata de retirar todas las arenas del proceso. Sino, todas las bombas y componentes que se encuentran en el proceso, se deteriorarían más rápidamente y tendríamos graves problemas, además podríamos tener sedimentación en las conducciones, que viene a ser como el colesterol de las depuradoras. Para esto, se introduce este agua en tanques o tuberías (depende del sistema), en las que se controla cuidadosamente la velocidad de circulación del agua, que es lenta como podéis imaginar, y que favorece que las partículas como arenas, huesos de oliva y otros sólidos se vayan depositando en el fondo, que luego nos encargaremos de limpiar.
Y bien, siguiendo con el apasionante mundo de la depuración de agua, os hablaré de las depuradoras que ofrecen su servicio a municipios, pueblos, ciudades, polígonos industriales u otro tipo de población civil (exceptuando comunas hippies, en extinción), puesto que hablamos de plantas que pertenecen al estado, o a las diferentes administraciones autonómicas en el caso que hayan conseguido la transferencia de esas competencias, y estas nos afectan a todos, y a todos deberían interesarnos, al menos para saber en qué se gasta una parte de nuestro impuestos… (por aquí voy a un mal tema ¿verdad? corto).