He empezado escribiendo este artículo, como resumen del libro «Energías renovables para el desarrollo», pero resulta que me he puesto a escribir mi opinión sobre el tema, y como suele enrollarme tanto, me ha salido un decálogo. Como siempre me ha hecho ilusión escribir un decálogo, y además le da cierta importancia a este blog (realmente no es que sea tampoco un decálogo, pero ¿os he dicho que me hacía ilusión?).
Mi opinión, aunque amplia, obvia alguna razones, soy consciente de ello, pero es lo que tienen las opiniones:
- El indudable agotamiento de los combustibles fósiles. Aunque a nosotros nos parezca un largo plazo, la fecha de agotamiento de combustibles como el petróleo o el gas se sitúa entre los 50 y 70 años, eso para el sector de la energía es un tris, sin olvidarnos del creciente aumento de la demanda de energía. Además, los cambios en este sector son lentos: hacer una central nuclear o una presa, no es cuestión de dos días. Así que…
- Surge una nueva necesidad. Indudablemente, detrás de todo está el dinero. Aunque sea capitalismo, en algunos casos, está bien que sea así; si no hay intereses, no se avanza. Sí, Fleming descubrió la penicilina, pero ¿quién acabó fabricándola? creo que Fleming no montó «La caravana de la penicilina, para usted y su vecina», para curar al mundo. Los empresarios quieren ganar dinero, y se parte de una necesidad, y tras la necesidad hay negocio, y donde hay negocio, hay inversión, y donde hay inversión, se espera sacar dinero, y donde se espera sacar dinero, hay muchas probabilidades de éxito. Además…
- ¡Ahora es el momento! Estábamos en una época, donde echarse la mano al bolsillo era muy fácil (es una figura literaria, perdón). Eso se ha acabado durante un tiempo, así que ni siquiera hay que hacer grandes campañas hacia las conciencias personales, es algo que va a venir (si le ayudamos mejor). A partir de ahora, una conciencia global personal, empezará a dar a conocer la importancia de la escasez, por los tiempos que se avecinan. Básicamente a través de un hecho que para mí será catalizador…
- La crisis económica. Esto son ciclos históricos, personalmente creo que no hay que tenerlo muy en cuenta del todo hablando de los plazos que tratamos. Lo que sí que tengo claro, es que las crisis, sean económicas, energéticas o matrimoniales, agudizan el ingenio, y como ingenio, es la raíz de ingeniería. Einstein dijo: «en los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento». Pero antes es necesario…
- Apoyos gubernamentales e institucionales. Antes que las compañías inviertan su dinero en algo, el I+D (eso que llena tanto la boca a tanta gente), debe venir auspiciado y apoyado por los gobiernos y instituciones. No considero que sea el mejor método, pero es el que tenemos generalmente (EE.UU., que va por otras vías en este aspecto, apoya, estimula, promociona y premia la iniciativa particular. pensemos que es el país con mayor número de grandes empresas entre las 100 ó 200 mejores del mundo por resultados ¡algo harán bien!). Tras conseguir esto, entonces si podremos…
- Avanzar en las tecnologías. A día de hoy, y no conozco en profundidad las tecnologías, hay tecnologías que aún están «verdes». La falta de ejecución de los puntos anteriores hasta ahora, ha impedido grandes avances. De esta manera, algunas pecan de caras, otras de poco eficientes, y otras de complejas, pero al final, cuando sea necesario y se hayan creado los intereses ¡to palante! ¡todo valdrá! Pensar que los motores de combustión, tienen rendimientos del 40 ó 50%, y eso no ha impedido la creación de los monstruos corporativos que todos conocemos. Espero que esto de lugar a un…
- Cambio de tendencia. Los grandes intereses económicos sobre los combustibles fósiles, manejan los mercados a su antojo. Y no hablemos de la importancia global de sector como de la automoción o aeronáutico. Si llegáramos a acercarnos al final de sus existencias, con la dependencia actual de los combustibles fósiles, ríase usted de la Segunda Guerra Mundial. Así que por naturaleza (que siempre tiende al equilibrio), empezará a haber un amortiguamiento de la tendencia alcista del consumo y dependencia de los combustibles fósiles, así cambiará la tendencia, y unos irán hacia arriba, y otros hacia abajo. Hasta que llegue el…
- Punto de inflexión. ¡No luchemos contra los combustibles fósiles! ¡no perdamos el tiempo haciendo comparaciones! ¡ni un minuto más de dedicación! Más que nada porque ellos son los primeros interesados en que exista una guerra, son más fuertes ahora mismo, y lo seguirán siendo durante bastantes años. Partimos de la base que tienen fecha de caducidad, ahora trabajemos para situar el punto de inflexión cuanto antes mejor en nuestra escalar temporal (este próximo medio siglo). Pero…
- ¿Cómo lo hacemos? Ya lo he explicado…¡manos a la obra!
- ¡Mecachis! Me falta el diez…

–Gripaje (en inglés seize o seize up): del gripaje ya hablamos anteriormente. Es un término muy común en el mundo del motor. Cuando un equipo se queda sin engrase, os comenté que se genera calor por el rozamiento, se dilatan las piezas, y a tomar por culo (perdón). Pero también se junta con este tipo de desgaste, que debido a la afinidad química entre las piezas, tienen mayor facilidad para engancharse «y liarla» (lo que sucede es que se sueldan y imposibilitan el movimiento).
Los humanos funcionamos en muchos aspectos como máquinas, tenemos sistemas hidráulicos (sanguíneos), sistemas eléctricos (neuronales), y bastantes sistemas mecánicos, como las articulaciones. En este caso os presento la articulación de la cadera.
Si tenemos una planta con digestión anaerobia, tenemos en el digestor: metano (~70%) y anhídrido carbónico (~30%). Como el metano tiene un alto poder calorífico, se suelen hacen varias cosas, todas ellas mediante cogeneración:
Desgaste abrasivo: es el que provoca una superficie sobre otra cuando existen protuberancias en el material más duro, que se clavan en el otro. Volviendo a la hamburguesa que mostré en el artículo de la fricción, donde os comenté que las superficie vistas desde muy cerca (tendríais que ser tan pequeño como Pablo Motos para verlas así), no son lisas y tienen muchísimas protuberancias. Si nos acercamos, veremos que básicamente lo que sucede es que el material más duro, al clavarse en el otro, arranca trozos del material (llamado indentación, ranurado o esclopeado), o rompe las crestas del material más blando (llamado pulido). Si cogéis un tenedor y lo arrastráis por encima de un taco de mantequilla, observaréis como funciona. Los mecanizados, son procesos de desgaste abrasivo, pero controlados y provocados.
Desgaste adhesivo: este tipo de desgaste se da entre materiales iguales o parecidos, ya que al tener mayor afinidad, se transfieren moléculas entre ellos, que se pegan, y al continuar el movimiento relativo entre las dos superficies, se arrancan y desprenden. Para no alargar el artículo os hablaré otro día de tipos de desgaste adhesivo, que es muy interesante. Este lo podéis observar si os frotáis las manos (recordar que con la fricción se crea calor), hacerlo con vuestros dedos índices sólo, al final aparecerán entre ellos «unas virutas», pues eso son células de la piel que por afinidad se enganchan entre ellas, se desprenden y acaban formando ese macarrón (me parto de veros en casa o en el trabajo frontando los dedos).
Desgaste por erosión: este es fácil de entender, porque básicamente es el que se produce por acción de un fluido (líquido o gas), en el que cualquier tipo de partícula arrastrada, al impactar sobre la cualquier superficie, arranca pequeños trozos de ella. Como podéis imaginar este es puñetero, porque cuando más impactos, más partículas arrancas y más problemas puedes tener en tu instalación. No tiene porque ser sólo en tuberías, dos piezas entre las que exista un espacio donde se pueda «colar» una partícula, puede hace un buen destrozo. Este lo podéis hacer el próximo día que vayáis a la playa, o que os acerquéis a una obra, con una hoja de papel hacéis un canuto (de qué me suena a mí esto), y echáis arena sin parar, al final el papel se perforará, y podréis volver a casa…
Desgaste por fatiga: este tipo de desgaste viene habitualmente provocado primero por un número 1 ó 2 (parecen platos combinados), y cuando tenemos una partícula que queda atrapado entre dos superficies, marca o se clava en una de ellas, lo que provoca grietas, dislocaciones (cambios en la estructura del material), o roturas. En la imagen podéis ver como una partícula «se ha clavado» sobre la superficie, y esto ha provocado que por acción mecánica (esfuerzos), una grieta se propague, y acabe destrozando la pieza. No se me ocurre como podéis probar esto…se aceptan aportaciones.
Siguiendo a nivel microscópico, los lubricantes actúan como numerosas capas compuestas de bolitas, que permiten el deslizamiento de unas entre otras, así la pieza que pongamos encima de otra lubricada, tendrá facilidad para moverse «sin quedarse clavada». Si cuando vais a fregar los platos en casa (ayudar en casa…), y intentáis arrastrar un plato por los mármoles (o madera o granito o…), notaréis como «roza» una superficie sobre otra, pero si ponéis algo de jabón (aprovecharlo luego), notaréis como el plato se desliza más fácilmente ahora…
Para entender cómo se produce realmente la fricción, tendremos que bajar a un nivel microscópico, así que ahora os hago un dibujito con su zoom correspondiente (eso que parece una hamburguesa vacía).


Otro ejemplo de la aplicación de la maleabilidad del oro, la encontramos en la gastronomía. Sí, sí, los gurús de la cocina deberían estar agradecidos a esta propiedad. Depende de lo que os interese la gastronomía, sabréis que últimamente está de moda introducir láminas de oro en las recetas, que por lo visto es una técnica ancestral, y esto se puede conseguir porque podemos hacer láminas finísimas de oro.